Presión Arterial Alta
Cuando tienes la presión arterial alta (“presión alta” o “presión sanguínea alta”), también llamada hipertensión, la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes de tus arterias es alta. La presión arterial alta sin tratamiento puede causarle daño a tus arterias, corazón, riñones y otros órganos. Puede causar ataques al corazón, accidentes cerebro vasculares (“derrames cerebrales”) y fallo renal. También puede causar problemas de visión y pérdida de memoria así como disfunción eréctil, líquido en los pulmones, dolor de pecho, problemas circulatorios y varias otras condiciones de salud.
¿Cómo puedo saber si tengo presión alta?
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La única forma de saber si tienes presión alta es a través de un examen de presión sanguínea. Durante el examen te colocan una banda en la parte superior del brazo la cual mide la presión de la sangre que está fluyendo por las arterias. Aunque es casi imposible determinar si alguien tiene presión alta sin hacerle el examen, existe lo que se conoce como una crisis hipertensiva la cual requiere cuidado de emergencia debido a que la presión está demasiado alta. En este caso particular, la persona podría tener síntomas. Si tienes presión alta con dolores de cabeza severos o dolor de espalda, incomodidad en el pecho, náusea o vómitos, nerviosismo o ansiedad, problemas visuales o convulsiones, llama al 911.
¿Qué significan los números en un examen de presión arterial?
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Hay dos números en la lectura de la presión arterial. Podrías tener presión alta si uno o ambos están muy altos. El número de arriba es el de la presión sistólica. Nos indica la presión de la sangre cuando el corazón late y bombea la sangre a través de tu cuerpo. El número de abajo es el de la presión diastólica. Ese número nos indica la presión de la sangre cuando el corazón descansa entre un latido y el siguiente.
Colesterol
Podrías pensar que todo colesterol es malo pero lo cierto es que tu cuerpo necesita algún colesterol para poder funcionar bien. El colesterol es una sustancia cerosa que tu cuerpo produce y que también obtienes de la comida. El colesterol permite que tu cuerpo produzca vitamina D y algunas hormonas tales como estrógeno en las mujeres y testosterona en los hombres. También ayuda en la digestión.
¿Por qué debo preocuparme por el colesterol?
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Puedes haber oído que existen dos tipos de colesterol: Lipoproteína de alta densidad o HDL por sus siglas en inglés, comúnmente llamado el colesterol bueno, y lipoproteína de baja densidad o LDL por sus siglas en inglés, comúnmente llamado el colesterol malo. El colesterol malo contribuye a estrechar las arterias debido a la acumulación de placa. Por el contrario, el colesterol bueno ayuda a remover esta placa de las arterias y por ende te protege contra enfermedades cardiacas.
¿Cómo sé si tengo colesterol alto?
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Usualmente el colesterol alto no tiene síntomas. La mejor manera de obtener tus niveles de colesterol es a través de un examen de sangre o de una prueba casera (“home kit”). Es posible que antes de realizarte la prueba de colesterol debas estar entre 9-12 horas sin comer, beber o sin tomar medicamentos. Debes discutir con tu médico cual sería la mejor forma de prepararte para un examen casero. El examen de sangre te provee varias lecturas las cuales incluyen el colesterol total, tus niveles del colesterol bueno, malo y los triglicéridos que son un tipo de grasa.
Prevención de ataques cardíacos
Según las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (“CDC” por sus siglas en inglés), aproximadamente 1.2 millones de personas sufren un ataque cardíaco anualmente. Estos números pueden causar temor pero hay cosas sencillas que puedes hacer diariamente para bajar tu riesgo de tener una enfermedad cardíaca.
¿Qué puedo hacer en mi vida diaria para reducir el riesgo de un ataque cardiaco?
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El saber tus factores actuales de riesgo es de por si un paso importante para reducir tu riesgo. Existen riesgos, tales como la edad o historial familiar de enfermedades cardiacas, los cuales no podemos cambiar. Otros, tales como tener presión arterial alta, colesterol alto, diabetes, sobrepeso, llevar una vida sedentaria o el fumar cigarrillos, pueden ser manejados o remediados. Tu doctor puede ayudarte a determinar tus factores de riesgo y ayudarte a preparar un plan cardiovascular para reducir dichos riesgos.
¿Puedo proteger mi corazón tomando una aspirina diaria?
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La terapia de aspirina, bajo supervisión médica, puede ser recomendada para ciertas personas con el propósito de protegerlas contra un ataque cardíaco y/o derrame cerebral.
Comer para tu Corazón

Para mejorar tu peso, presión arterial y colesterol no tienes que hacer cambios drásticos. Para bajar tu riesgo de padecer enfermedades del corazón solo tienes que realizar pequeños cambios los cuales serán más fáciles de seguir a largo plazo y pueden ser igual de efectivos.
¿Cómo debo comer para una mejor salud cardíaca?
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Quizás podrías seguir una dieta formal y así saber exactamente qué debes comer o recibir algunas guías que puedas tener en mente. De cualquier manera, una dieta para un corazón saludable debe tomar en consideración los siguientes principios:

1- Permanece dentro de un límite razonable de calorías diarias.

Tu dieta no debe eliminar grupos enteros de comidas ni dejarte hambriento todo el tiempo. Las comidas ya preparadas (porciones de comidas balanceadas para una persona y con un control de calorías) podrían ser una alternativa para ti.

2- Consume porciones apropiadas.

Puedes utilizar una balanza o pesa para alimentos de manera que puedas pesar la comida hasta que aprendas a determinar las porciones apropiadas. Si no deseas usar una pesa, en el internet puedes encontrar guías de los tamaños de las porciones.

3- Disminuye tu consumo de:
  • Carne roja
  • Comidas y refrescos con azúcar. Prueba comidas preparadas con endulzantes de pocas o cero calorías tales como sucralose, stevia o aspartame en vez de azúcar.
  • Grasas saturadas y trans. Utiliza aceites más saludables y rociadores de aceite de oliva y canola.
  • Sodio. Debes limitarte a 2,400 miligramos o menos al día; si deseas bajar la presión sanguínea, el máximo de sodio debe ser de 1,500 miligramos diarios. Consulta a tu médico sobre el uso de un sustituto de sal.
  • Comidas procesadas o enlatadas.
4- Consume una variedad de alimentos que incluyan:
  •  Frutas y vegetales, especialmente aquellos altos en potasio, tales como los guineos (bananas), pasas y chinas (naranjas) (7-9 raciones diarias).
  •  Granos enteros (6-8 raciones diarias).
  •  Lácteos bajos en grasas (2-3 raciones diarias).
  •  Pescado y carnes magras preparadas sin pellejo ni grasas añadidas (hasta 6 onzas diarias).
5- Consume mucha fibra

La dieta alta en fibra ha sido relacionada a un riesgo más bajo de enfermedades cardiacas y diabetes así como también a una presión arterial, colesterol malo y niveles de azúcar en la sangre más bajos y a un peso saludable. La mayoría de los adultos necesitan de 20-30 gramos de fibra diarios. Las frutas, vegetales, granos y habichuelas enteros son una fuente excelente de fibra. Un suplemento de fibra te puede ayudar si es que no logras consumir la suficiente fibra de tus alimentos. Consúltale a tu médico sobre el suplemento que deberías utilizar.
¿Existen suplementos que pueda tomar para mejorar mi salud cardiaca?
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Los ácidos grasos omega 3 los encuentras mayormente en el pescado y podrían ayudar a bajar la presión sanguínea y los triglicéridos. Debes tratar de consumir pescados grasos como el salmón, caballa y trucha por lo menos dos veces a la semana ya que la mejor forma de consumir ‘acido graso omega 3 es a través de la comida.

Un suplemento podría ayudarte si no estás consumiendo suficiente cantidad de ácidos grasos omega 3. Debes consultar con tu médico si sufres de alguna enfermedad cardíaca o si tienes los triglicéridos altos ya que podrías necesitar una dosis más alta o una receta médica para una concentración más alta de ácidos grasos omega 3.

No debes consumir más de 3 gramos de ácidos grasos omega 3 diarios a no ser que tu médico te lo haya recomendado. En algunas personas el consumir demasiados ácidos grasos omega 3 les causa problemas de sangrado o hemorragias. Debes consultar con tu médico antes de consumir ácidos grasos omega 3 si tienes alguna condición de sangrado o tomas medicamentos que aumentan el sangrado, tales como anticoagulantes o medicamentos para el dolor.